
Junio es un mes muy especial para los logroñeses. Es cuando se celebra San Bernabé y cuando se conmemora la resistencia de la ciudad contra las tropas napoleónicas. Este 2026 una vez más nos hemos reunido varias escuelas de Tai Chi y Kung Fu de Logroño y La Rioja para, entre joteros, peñas y feriantes, acercar a niños, adultos y mayores nuestra forma de vivir las artes marciales chinas.
Raíces compartidas: la unión de las escuelas en el viaje hacia el equilibrio
Estos encuentros participativos se celebraron el sábado día 6 a las 11:30, en una mañana preciosa y soleada en la explanada de los Jardines Valbuena (junto al Parque del Ebro), y el martes día 9 a las 17:30 en el Parque Gallarza, frente a las gradas, donde en ambas ocasiones, se animaron a participar con entusiasmo varias familias y numerosos viandantes.
El encuentro contó con la participación de la Escuela de Kung Fu y Tai Chi de Logroño, representada por el maestro Javi; la Escuela Da You, con el maestro René al frente; desde Calahorra contamos con el maestro Wang Shu Han; el maestro Larry Navarro, de El Chi del Corazón; de Long River Tai Chi, acudió el maestro Alex y, de Tao Te Kuan, de la mano de Sandra y Juan.
La respiración como un regalo al movimiento, el movimiento como un…
Más allá de la exhibición, estos encuentros buscan hacer ver a las personas en muy poquito tiempo los beneficios a largo plazo de estas disciplinas chinas, ya que no solo mejoran la coordinación, el equilibrio y la flexibilidad, fortalecen la musculatura y corrigen la postura, si no que a nivel mental y emocional, actúan como una verdadera meditación en movimiento que reduce el estrés, entrena la concentración y aporta una profunda calma, haciendo ver que son herramientas excepcionales para el bienestar integral a cualquier edad.
Ambos días han sido espectaculares y cada cual a su manera, por ello damos las gracias a todos los participantes niños y no tan niños: gracias. Y también queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todos aquellos sin los cuales el evento no hubiera sido posible: al Ayuntamiento de Logroño, a Patricia Sanz (concejala de Servicios Sociales) y a Laura Rivas (concejala de Festejos) por brindarnos esta magnífica oportunidad en plenas fiestas. Asimismo, a Nieves, del Restaurante Chino Nieves, por su apoyo constante como siempre —ella ya sabe por qué—, y dedicamos un reconocimiento muy especial al maestro Óskar, nuestro compañero y hermano, por su contribución fundamental para lograr que este evento haya sido posible.
¡Un abrazo a todos y hasta la próxima!











